Skip to main content

Entendiendo el conflicto

A principios de marzo, Israel y Estados Unidos iniciaron una serie de bombardeos sobre Irán con el objetivo de desestabilizar al régimen, reducir su influencia geopolítica en la región y limitar el desarrollo de armas nucleares.

La respuesta de Irán se dio principalmente por dos vías: atacar campos de gas, petróleo y refinerías en países aliados de Estados Unidos en Medio Oriente, como Qatar y Arabia Saudita, y bloquear el paso de buques por el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo y el 25% del GNL (gas natural licuado) que consume el mundo.

Grafico 1. Elaboración propia. Datos Bloomberg.

Esto llevó —como se observa en el gráfico 1— a un aumento drástico y acelerado en los precios del crudo, con la referencia Brent cerrando en US$118 por barril, un 63% por encima de los US$72 registrados al finalizar febrero, antes del inicio de los ataques. Sin embargo, también es evidente una corrección cercana al 20%, impulsada por la tregua de dos semanas acordada entre Irán y Estados Unidos el pasado 8 de abril y la expectativa de reapertura del estrecho.

Si bien aún es temprano para determinar si este es el inicio de un proceso de paz duradero, es claro que el precio del petróleo difícilmente regresaría a los niveles de febrero en el corto plazo. Esto no solo por las restricciones logísticas en el estrecho de Ormuz, sino también por el tiempo necesario para reparar la infraestructura energética afectada en la región.

Oro y dólar

El 28 de enero de este año, el oro alcanzó un máximo histórico de US$5.417 por onza, reflejando un fuerte impulso alcista. Sin embargo, en marzo cayó más de mil dólares —cerca de un 19% en pocas semanas—. Aunque los conflictos geopolíticos suelen impulsar el oro como activo refugio, en este caso ocurrió lo contrario (como se observa en el gráfico 2), acompañado de un fortalecimiento del dólar. Esto puede explicarse por tres factores principales:

  1. El aumento en los precios del petróleo
  2. La posibilidad de que la Reserva Federal no recorte tasas en 2026
  3. La venta de reservas de oro por parte de algunos bancos centrales

Gráfico 2. Elaboración propia. Datos Bloomberg.

 

No todos los shocks geopolíticos impactan al oro de la misma forma. Cuando una crisis activa el canal inflacionario —encareciendo la energía—, reduce el margen de maniobra de los bancos centrales, especialmente en términos de recortes de tasas. En ese entorno, el dólar y los bonos de corto plazo pueden comportarse mejor que el oro como cobertura, al menos en la fase inicial del shock.

El oro, en cambio, tiende a desempeñarse mejor en escenarios donde la Fed puede bajar tasas (debilitando el dólar) o cuando existen riesgos sistémicos más amplios, como deflación o estrés financiero.

En una segunda fase del conflicto, ya en abril y con el cese al fuego, la percepción de riesgo geopolítico se reduce, el crudo cae y el dólar se debilita (como muestra el índice DXY). El oro, aunque se recupera, no lo hace en la misma magnitud.

Impacto en Suramérica

El impacto en Suramérica es heterogéneo y depende de la estructura económica de cada país.

Brasil es productor de petróleo, lo que favorece sus ingresos en un entorno de precios altos. Sin embargo, enfrenta una vulnerabilidad importante: cerca del 85% de los fertilizantes utilizados en su agricultura son importados, y una parte relevante transita por el Golfo Pérsico. Dado que el agronegocio representa entre el 20% y 25% del PIB, un aumento en los costos de insumos puede afectar toda la cadena productiva.

Colombia también es productor y exportador de petróleo, representando cerca del 30% de sus exportaciones. Esto impacta positivamente los ingresos fiscales y el mercado cambiario. Sin embargo, el país solo refina entre el 60% y 65% de la gasolina que consume, lo que genera presiones inflacionarias. Este contexto, sumado a una inflación de 5,6% y un aumento del salario mínimo del 23% para 2026, ha llevado al Banco de la República a subir su tasa de interés hasta 11,25%, una de las más altas de la región.

Chile presenta una alta exposición negativa, ya que importa la mayor parte de su energía. Un petróleo por encima de US$100 eleva los costos de electricidad, transporte e industria, lo que frena el ciclo de recortes del Banco Central. Aunque el cobre puede ofrecer cierto soporte externo, no compensa completamente esta vulnerabilidad.

Perú también importa petróleo, pero su principal riesgo proviene del aumento en los precios de alimentos como el trigo. Aunque es un productor relevante de oro (alrededor del 3,7% de la oferta mundial), este factor pierde fuerza ante la caída del metal.

Argentina, por su parte, está mejor posicionada para beneficiarse del contexto, gracias al desarrollo de Vaca Muerta. Con precios del crudo elevados, sus exportaciones energéticas ganan valor, y el país podría consolidarse como un proveedor alternativo en un escenario de reconfiguración energética global.

Conclusión

Si bien el conflicto ha entrado en una nueva fase y los mercados han reaccionado con optimismo frente al cese al fuego, aún existe una alta incertidumbre.

En este contexto, es clave entender las distintas exposiciones de los países de la región, así como la lectura que hacen los mercados de las dinámicas geopolíticas, ya que cualquier cambio en el escenario puede generar movimientos significativos en los activos.

 

Informe elaborado por Gandini Análisis para SupraBrokers solo como contenido y en ningún caso se considera una recomendación de inversión.

 

Leave a Reply