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Sin lugar a dudas, 2025 ha sido uno de los años recientes con mayor movimiento en múltiples frentes: desde lo geopolítico hasta lo económico, pasando por los diferentes mercados financieros. Nos hemos visto bombardeados casi a diario por múltiples noticias y eventos. Por esto, como ya es tradicional en la última columna del año, este es el momento ideal para recapitular lo sucedido en 2025 y empezar a ver con mayor claridad las conexiones que nos permitan prepararnos para 2026. Con esto en mente, he agrupado lo que considero más relevante en cuatro grandes aspectos: Estados Unidos, China, Inteligencia Artificial y contexto geopolítico con un especial énfasis electoral en el cono sur de Latinoamérica.

Grafico 1. Elaboración propia.

1. Estados Unidos: Más allá de Trump

A la hora de hablar de Estados Unidos en 2025, el centro de atención es Donald Trump y su primer año de mandato, el cual trajo una nueva dinámica a la política internacional y comercial del país. En este contexto, el término clave es “transaccional”, donde la presión desde la Casa Blanca se centró, en primer lugar, en el Liberation Day de abril y en la implementación de los llamados aranceles recíprocos a todos sus socios comerciales, buscando obtener condiciones más favorables para los productos estadounidenses.

Esta medida llevó rápidamente a muchos países a renegociar acuerdos comerciales con Estados Unidos para evitar la aplicación de dichos aranceles y el impacto que estos pudieran tener sobre sus exportaciones. Una notable excepción fue China, que demostró tener un poder de negociación equivalente y generó un aumento de tensiones de forma muy rápida.

Ahora bien, visto en perspectiva, el resultado de las agresivas movidas arancelarias permite concluir que la alta dependencia de muchos países del comercio con Estados Unidos ha sido un elemento de presión que Donald Trump no ha dudado en aprovechar. Sin embargo, de forma más sutil, también se han empezado a retirar aranceles a productos agrícolas y commodities que no se producen localmente, buscando reducir presiones inflacionarias. Adicionalmente, se ha llegado a una tregua temporal entre China y Estados Unidos, lo que demuestra que los mecanismos de presión no fueron tan efectivos con el país asiático, y que su control sobre las llamadas “tierras raras” le dio una ventaja clave en las negociaciones, tema que se retomará más adelante.

Gráfico 2. Elaboración propia. Datos Federal Reserve Saint Louis

Precisamente en el frente inflacionario, a pesar de que la inflación aún no llega a la meta del 2,0% y que desde mayo ha tomado impulso al alza, alcanzando el 3,0% en septiembre (los datos más recientes saldrán entre el 10 y 15 de diciembre, cortesía del shutdown del gobierno), la Reserva Federal ha iniciado los recortes desde el mes de septiembre, acumulando una reducción de 50 puntos básicos, ubicando la tasa en el rango entre 3,75% y 4,0%. El mercado asigna una probabilidad del 83% a un recorte adicional de 25 puntos en la reunión del 10 de diciembre, lo que llevaría la tasa al rango entre 3,50% y 3,75% para cerrar el año.

Este cambio de política inyectará liquidez en la economía estadounidense y en los mercados financieros, lo que podría impulsar las acciones y el consumo, pero también elevar nuevamente los niveles de inflación, que ya empieza a perfilarse otra vez como un problema.

2. China: Aprovechando espacios

A la par que la política de Estados Unidos se ha hecho cada vez más confrontacional y transaccional con sus aliados, China está aprovechando los espacios para ampliar su esfera de influencia en Latinoamérica mediante varias estrategias: por un lado, extendiendo su iniciativa de la Ruta de la Seda a la región, y por otro, a través de su experticia en proyectos de infraestructura, como el megapuerto de Chancay en Perú o el metro de Bogotá.

Si bien este esfuerzo se viene gestando desde hace dos décadas, sin duda el país asiático ha aprovechado la coyuntura actual para ser más directo. Un claro ejemplo fue el foro China–Celac realizado en mayo, que buscó fortalecer los lazos económicos y en el que participaron presidentes como Lula (Brasil), Boric (Chile) y Petro (Colombia), ofreciendo programas de cooperación y, de manera más estratégica aún, una línea de crédito de US$9,2 billones para infraestructura, tecnología y energía.

De igual forma, la otra gran punta de lanza utilizada por China para nivelar el campo de juego frente a Estados Unidos ha sido su control sobre las llamadas “tierras raras”, un grupo de 17 elementos químicos cruciales para la tecnología moderna, presentes en turbinas eólicas, autos eléctricos, celulares, pantallas, láseres, drones y catalizadores, entre otros. Aunque no son realmente “raras” en la naturaleza, sí son muy difíciles y costosas de separar y procesar. China produce entre el 60% y el 70% de la oferta mundial y concentra cerca del 85% del procesamiento, lo que llevó a que Estados Unidos accediera a una tregua con un mínimo de renegociación de acuerdos, a diferencia de lo ocurrido con muchos otros países, como se mencionó anteriormente.

3. Inteligencia Artificial: Entre el temor y la euforia

Otro de los temas que ha continuado ganando fuerza en 2025 ha sido la implementación y el avance de la Inteligencia Artificial (IA), aunque también han aumentado los temores desde dos frentes: el primero, si Estados Unidos seguirá comandando la carrera tecnológica; y el segundo, si se estaría formando una burbuja en los mercados accionarios.

Frente al primero, este año trajo la sorpresa del lanzamiento en febrero de DeepSeek en China. Su aparente mejor desempeño frente a ChatGPT y su desarrollo con menores recursos demostraron que, si bien Estados Unidos inició antes, el país asiático también está destinando importantes recursos a este campo, por lo que hacia el futuro nada está determinado.

Gráfico 3. Elaboración propia. Datos Investing

Por otro lado, si bien un escenario de burbuja no parece aún factible, sí es cierto que en los mercados se ha presentado un aumento en la especulación. Es muy posible que este mayor apetito por acciones relacionadas con la IA esté llevando en algunos casos a una sobrevaloración, o al menos a un exceso de optimismo. He identificado cuatro factores que están elevando la percepción de riesgo y que vale la pena seguir de cerca: el fuerte aumento de los precios, el sesgo tecnológico del S&P 500, los cuellos de botella en el desarrollo de infraestructura —en especial en semiconductores y data centers— y, finalmente, la pregunta sobre cuántas ganancias adicionales están obteniendo realmente las compañías.

4. Contexto Geopolítico

El contexto geopolítico vuelve a ser una fuerza determinante, en parte por conflictos que continúan, otros que escalaron y, además, por eventos electorales clave que están modificando las relaciones entre países y regiones.

En términos de conflictos, el enfrentamiento entre Rusia y Ucrania continúa sin resolverse y ha puesto en varias ocasiones en tensión la relación entre Estados Unidos y Europa sobre cómo aproximarse a un eventual acuerdo de paz. En este mismo contexto, Medio Oriente vivió cambios relevantes este año, con ataques directos entre Israel, Hezbolá en Líbano e Irán, así como una serie de ataques contra instalaciones nucleares de este último por parte de Estados Unidos durante junio, culminando con la implementación de un acuerdo de paz en la Franja de Gaza intermediado por Washington en septiembre.

En el frente político-electoral, uno de los eventos más relevantes fue el de Sanae Takaichi, quien se convirtió en la primera mujer en ocupar la jefatura de gobierno de Japón. Fue elegida por el parlamento japonés el 21 de octubre de 2025, tras la dimisión del anterior primer ministro, Shigeru Ishiba. Su visión marcadamente conservadora le ha permitido una buena sintonía con Donald Trump, pero también una postura más firme frente a China y sus ambiciones de expansión en la región.

Por su parte, en Latinoamérica dos hechos están marcando un cambio electoral importante. El primero, la victoria del partido La Libertad Avanza de Javier Milei en las legislativas de Argentina, que le augura un mejor tránsito de sus reformas por el Congreso y una mayor expectativa de reelección presidencial. El segundo, la segunda vuelta en Chile entre la comunista Jeannette Jara y el ultraderechista José Antonio Kast, que muestra a un país profundamente dividido y polarizado, y que podría marcar un cambio político significativo en el Cono Sur.

En conjunto, 2025 deja un panorama marcado por un reordenamiento de fuerzas a nivel global. Estados Unidos refuerza una política exterior más transaccional, China gana espacios estratégicos en regiones clave, la Inteligencia Artificial sigue transformando la economía con oportunidades y riesgos latentes, y la geopolítica vuelve a ser un factor central en la toma de decisiones políticas y económicas. Estos cuatro ejes no solo explican buena parte de la volatilidad observada este año, sino que también delinean los principales desafíos y oportunidades que enfrentará el mundo en 2026. Más que un punto de llegada, 2025 parece haber sido un año de transición hacia un nuevo equilibrio global que seguirá en construcción durante los próximos años.

 

Informe elaborado por Gandini Análisis para SupraBrokers solo como contenido y en ningún caso se considera una recomendación de inversión.

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